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Historia de los naufragios de Coron

Antes de 1939, Japón - Una tierra que no está bendecida por recursos naturales, solía depender de los Estados Unidos para su suministro de minerales y petróleo, para el desarrollo de sus industrias. Fue bajo el mandato del Presidente de los Estados Unidos Roosevelt y Cordel Hull, el Secretario de Estado, que se realizó un bloqueo estadounidense de los suministros para los japoneses. Esto fue hecho con la intención de obligar indirectamente a los japoneses a terminar todos los ataques contra China.


Después de que Japón dejó de recibir suministros de minerales estratégicos de Estados Unidos ellos pusieron su mira en las colonias británicas y estadounidenses del Sur para satisfacer su necesidad de materias primas para sus industrias. Mientras Japón capturaba las islas del Sur, sólo los Estados Unidos se interpusieron en su camino. La flota del Pacífico en Pearl Harbor en Estados Unidos era la única fuerza que era capaz de derrotar a la Armada Japonesa. Otro problema que Japón tenía que enfrentar y que ponía en peligro su comunicación con las Indias orientales eran las bases estadounidenses en el archipiélago de las Filipinas. Los barcos petroleros que se dirigían hacia el Japón necesitaban pasar por Luzón – el grupo más septentrional de las Islas Filipinas. En ese momento las Filipinas estaban bajo control de los Estados Unidos.


Los japoneses, por lo tanto, declararon la guerra contra los Estados Unidos. En primer lugar, realizaron un repentino ataque contra la flota atracada en Pearl Harbour. A continuación, los japoneses usurparon las bases de los Estados Unidos en las islas de Guam y Wake. Fue al mismo tiempo que también invadieron las Filipinas. Fue en ese momento en el que comenzó la guerra.


Los japoneses decidieron incrementar sus fuerzas para ocupar las Filipinas, el 19 y 20 de junio de 1944, durante la batalla naval de las Filipinas y del 23 al 26 de octubre durante la batalla del Golfo de Leyte.


La historia de Coron se remonta al 24 de septiembre de 1944. Fue cuando la armada Estadounidense y los bombarderos atacaron a una flota japonesa de 24 barcos, llenos de suministros, en la Bahía de Coron y cerca de la isla Busuanga. La forma como la Marina de los Estados Unidos divisó la ubicación de la flota japonesa sigue siendo un tema de debates. Pocos piensan que la flota japonesa fue localizada por investigadores interpretando fotos aéreas, mientras que otros son de la opinión de que los Estados Unidos interceptaron las transmisiones de radio de los japoneses. Cualquiera que haya sido la forma en la que se detectó a la flota japonesa, llevó a un abrupto ataque aéreo realizado por los Aviones de la Marina desde los porta aviones de los Estados Unidos. Como consecuencia, la flota japonesa se hundió.


El Almirante William F. 'Toro' Halsey fue el comandante de la Tercera Flota de los Estados Unidos. Halsey sufrió de una erupción cutánea severa y fue admitido en el hospital naval de Pearl Harbour y por tanto faltó a la batalla de Midway. Sin embargo, él no desperdició la oportunidad de acabar con la Armada japonesa en Coron. El diseñó el curso de acción desde Nueva Jersey. Más tarde, aunado al control táctico de la tercera flota realizado por el genial vicealmirante Marc A. Mitscher, comandante de la Fuerza de Ataque 38 a bordo del porta aviones USS Lexington.


Aunque Mitscher confiaba en el éxito, todavía era consciente de los riesgos logísticos que estaban involucrados. El grupo de porta aviones de los Estados Unidos se encontraba a una distancia de 340 kilómetros de la Bahía de Coron. Esto significaba que los pilotos de los Estados Unidos sólo tendrían suficiente combustible para realizar maniobras durante un intervalo de tiempo determinado por lo cual, tuvieron que regresar rápidamente a su propia flota luego de atacar las posiciones enemigas en Coron.


El ataque

Los Estados Unidos contaban con 96 cazas Gruman F6F Hellcat y 24 bombarderos Curtiss SB2C Helldiver que despegaron el 24 de septiembre a las 0550 horas. Después de un vuelo de 3 horas hasta su objetivo, los aviones de los Estados Unidos realizaron un seguimiento de los 11 enormes barcos de guerra y abastecimiento japoneses fondeados en la Isla Busuanga.


El primero en ser atacado por el escuadrón de Curtiss Helldivers fueron el Akitsushima y el Okikawa Maru. El Akitsushima, un buque fuerte y bien armado, inicialmente contraatacó agresivamente, pero pronto fue dominado por los ataques desde múltiples direcciones, explosiones internas e incendios. En unos 15 minutos el Akitsushima se hundió lentamente entre el paso de Lajo y la isla de Manglet.


El Okikawa Maru era un buque de transporte de combustible. Evidentemente apenas tardó un momento para que se incendiara y estuviera inutilizado. SIn embargo, se mantuvo combatiendo y derivando gradualmente hacia el norte, pero se termino de hundir durante un ataque de asalto de 'barrido' el 9 de octubre.


El Olympia Maru había resistido ataques de tres bombardeos estadounidenses, pero con el cuarto bombardeo se golpeó el motor y dejó de funcionar. Fue dejado indefenso contra posteriores ataques de los aviones de los Estados Unidos. Lentamente, el carguero se hundió con 19 miembros de su tripulación junto con él.


Los otros barcos también fueron devastados por una rápida sucesión de los bombardeos de la marina de los Estados Unidos. El Kogyo Maru se hundió en la profundidad del mar, junto a 39 marineros, cerca de la isla de Lusong. El Irako era un buque bien armado y tenía una amplia gama de armas de fuego anti aéreo. En un principio, el Irako contraatacó con vehemencia pero su final no fue diferente al de los otros barcos de la flota. El Irako se hundió bajo el mar después de fue dominado por los ataques aéreos de la marina de los Estados Unidos. El resto de los barcos que estaban anclados en la Bahía de Coron también pasaron por una atrocidad idéntica y finalmente cedieron ante la misma línea de ataque.


El ataque final de la marina de los Estados Unidos fue contra el buque japonés Kyokuzan Maru. El barco estuvo anclado en el lado opuesto de la isla Busuanga, y continuó luchando incluso después de que había sido gravemente dañado por una serie de atentados submarinos junto con otros ataques. El poderoso Kyokuzan Maru fue convertido en un casco ardiente rápidamente y fue echado a pique por los propios japoneses.


El Kamoi: un barco petrolero de los japoneses, fue el único barco que encontró una forma de escapar de Coron, a pesar de los ataques despiadados que soportaba de los Bombarderos de los Estados Unidos. Más tarde, se supo que atracó en Hong Kong.